Un vistazo al interior de la residencia más cara de América

0
342
Foto vía ElleDecor

Con una valuación de 250 millones de dólares, esta mansión localizada en la ciudad de Los Ángeles, California se ha convertido en la casa más costosa de América. Por su inmejorable ubicación, su generoso tamaño e impresionante diseño no es de sorprender que la residencia se posicione como la número uno en cuanto a valor se refiere.

La ciudad de Los Ángeles, se distingue por ser el lugar con algunas de las propiedades más caras del mundo, sin embargo esta es la primera ocasión en la que una propiedad se valúa por encima de los 200 millones de dólares. La mansión cuenta con un total de 12 habitaciones y 21 baños que se distribuyen en un terreno de 3,550 metros cuadrados.

vía ElleDecor

La alberca de la propiedad es una de las áreas que más destacan, pues su diseño como piscina “infinita” hace posible apreciar la increíble vista de la ciudad californiana, mientras se está al interior de ésta.

vía ElleDecor
vía ElleDecor

La casa fue diseñada para contar con un alto número de habitaciones y áreas sociales, en las cuales en definitiva el lujo queda bien expuesto. Algunas de estas habitaciones incluyen: sala de juegos, sala de cine, área de entretenimiento digital y sala de boliche.

vía ElleDecor

El arte es otra de las partes esenciales de la valuación de la propiedad, pues en sus diversas habitaciones pueden encontrarse un gran número de cuadros, esculturas y piezas de arte que aportan valor al inmueble.

Además de las áreas sociales, la residencia cuenta con amenidades como cuartos de masaje, dentro de los cuales los residentes pueden relajarse y a la vez apreciar las impresionantes vistas de la ciudad si así lo desean.

vía ElleDecor

La residencia cuenta con un diseño de interiores que resalta el estilo contemporáneo y que además hace juego entre la pulcritud del blanco, en contraste con algunos elementos en plata o brillantes cristales. Cada uno de los elementos de interiorismo va en armonía con el resto de los espacios de la casa, para así garantizar un diseño comprensivo que trasciende entre las áreas de la casa.

De ser comprada por su valor original (250 millones de dólares), esta residencia se convertirá en la propiedad adquirida con el precio más alto en toda la historia de Estados Unidos.